La lactancia materna y la caries

Cierto, la lactancia materna prolongada puede producir caries; el uso del biberón también. El problema de la aparición de las caries en los bebés lactantes, especialmente aquellos lactantes de larga duración, no es la leche materna en sí sino una nula o insuficiente limpieza bucal posterior.

A estas alturas del partido no vamos a revelar ningún misterio al contar las virtudes de la leche materna, afortunadamente, cada vez son más las familias y profesionales que alaban sus virtudes aconsejándola como primera fuente de alimento.

No todas las madres podemos o queremos llevar a cabo una lactancia prolongada en el tiempo, muchas veces por falta de tiempo, incompatibilidad de horarios y una no conciliación familiar nos impiden disfrutar de ella más allá de la baja maternal. En el caso del piojo optamos por una lactancia mixta, por la noche y antes de salir de casa rumbo a la guardería disfrutábamos de ese particular nexo de unión que tenemos las mamis con nuestros bebés.

Y sí, justo en esas tomas nocturnas, el piojo es uno de esos pequeños tragoncetes que se despertaban a lo largo de la noche reclamándome a mí, ejem… a mí exactamente no, a una parte de mí, je je je, es donde las caries están al acecho. ¿Por qué ocurre esto, acaso  las caries son los vampiros de nuestros dientes?

La explicación es bien simple: por la noche el flujo de saliva es casi nulo provocando una mayor susceptibilidad al ataque bacteriano, esto provoca las temidas caries. Y no son solo los peques que son amamantados los que son susceptibles a ese temido ataque de las caries sino también los que hacen uso del biberón. ¿Qué podemos hacer?

Antes de ser atacados por las maléficas caries, ¡las combatimos! ¿Cómo? Ni más ni menos que con la posterior limpieza bucal. Sí, sí,  si tu peque aún no tiene dientes también has de limpiarle sus desdentadas encías. ¡No, no te imagines frotando sus sonrosadas encías con un cepillo! Has de hacerlo con una gasa humedecida o un dedal de silicona. Incluye la limpieza de su boquita en el momento del baño y si das toma nocturna, bien de leche materna como artificial,  procura limpiarle luego la boca. ¡Dientes limpios, dientes sanos!