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Blog para compartir experiencias

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¡Empieza ya!

Del mismo modo que cuidamos de nuestra higiene bucodental para nuestro bienestar, una higiene bucal adecuada es importante para tu bebé desde los primeros días. La Sociedad Española de Odontopediatría (S.E.O.P) nos recuerda que la salud bucodental es clave para la salud en general y recomienda comenzar la limpieza de la boca de los niños antes de la erupción de los dientes de leche.

 La higiene bucodental debe comenzar desde el nacimiento de un bebé

Idealmente, antes de la erupción de los dientes de leche debes comenzar con la limpieza de la boca de tu bebé. Puedes utilizar un dedal de silicona o una toallita, compresa (gasa) o paño húmedo y suave, alrededor del dedo índice para masajear suavemente las encías del niño desde la parte trasera (posterior) a la parte delantera (anterior). De este modo, eliminarás cualquier sobrante de leche o residuo.

La erupción de los “dientes de leche” o “dientes temporales” suele empezar a los seis meses de edad acabando aproximadamente a los dos años y medio, aunque es completamente normal que a un niño con 9-12 meses todavía no le haya salido ningún diente, cómo explica la S.E.O.P.

Desde que aparece el primer diente, debes tener en cuenta que los alimentos dulces son un factor importante en la aparición de caries. Por eso, debes evitar untar los chupetes en azúcar u otros dulces y tratar de que no se quede dormido con el biberón en la boca. En caso de quedarse dormido mientras lo toma, debes limpiarle los dientes antes de acostarlo.

Una vez hayan salido sus dientes de leche, la limpieza es obligatoria. Puedes utilizar un cepillo de dientes infantil con filamentos suaves durante la aparición de los primeros dientes, al menos, dos veces al día.

En torno a los 18 – 24 meses, cuando salen los primeros molares, habrá llegado la hora de empezar a cepillarse los dientes y pasar un hilo dental entre las zonas de contacto de las muelas, cada noche.

Ten en cuenta que tu papel en su higiene es esencial, ya que hasta los 5 años los niños no tienen la habilidad suficiente para realizar una higiene bucal eficaz solos:

¡Tu ayuda y ejemplo se traducirá en el mejor hábito de higiene bucodental!

 

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La primera visita al Odontopediatra

A la hora de plantear las visitas al odontopediatra de los más pequeños, empezar con buen pie puede ser clave para tener una actitud positiva. Los niños pueden verse abrumados por un ambiente desconocido y el miedo al dolor, por los ruidos y por el olor de los productos que puede causar rechazo y lágrimas en la consulta. Para evitar esta situación, ¡cuanto antes empecemos con las visitas mejor!

La solución para el miedo a lo desconocido no es otra que: convertirlo en conocido.

Los odontólogos recomiendan que la primera visita de los niños al odontopediatra sea dentro de los seis meses siguientes a la aparición del primer diente o al cumplir un año de edad. Esta primera visita está diseñada para que el odontopediatra examine al niño, permitiendo detectar posibles problemas bucodentales antes de tiempo.

Las primeras veces no siempre son fáciles, por lo que es importante que los niños se familiaricen con el ambiente para que puedan desarrollar una actitud positiva hacia la revisión odontopediátrica. A partir de este momento, los profesionales recomiendan realizar revisiones periódicas al menos una vez al año para cuidar su salud bucodental y prevenir diferentes problemas bucales y especialmente, la aparición de caries, al mismo tiempo que los niños adquieren el hábito de visitar al odontólogo.

Si tenéis hijos, sabréis que los niños absorben como esponjas e imitan todo lo que ven a su alrededor, por lo que la conducta de los adultos puede influenciar la de los niños. Por ello, para transmitirles confianza y seguridad, puede ser una buena idea que los niños nos acompañen cuando tengamos una revisión o tratamiento corto, con la intención de que vean que no nos asustamos.

También es importante evitar comentarios negativos o utilizar la visita al dentista como un castigo o amenaza. En cambio, plantear la visita odontopediatra como una experiencia agradable y mostrar entusiasmo les ayudará a verla como una oportunidad positiva: ¡Estás de suerte, podrás sentarte en la super butaca!

Para evitar miedos e inculcarles la responsabilidad de la higiene bucodental desde pequeños, os dejamos un decálogo de recomendaciones que pueden ayudarles a percibir de forma positiva la visita al odontopediatra:

1. Comenzar con las visitas al odontopediatra a partir de la aparición del primer diente

2. Visitar la consulta antes de la primera revisión, para familiarizarse con el entorno

3. Convertir la visita en un hábito, realizando consultas periódicas al menos una vez al año

4. Reforzar el hábito de cepillarse los dientes, al menos, 2 veces al día o después de las comidas, explicándoles la importancia de la prevención

5. Explicar al odontopediatra cómo se siente el niño respecto a la visita, para establecer una relación de confianza con él que le ayudará a estar tranquilo

6. Evitar generar expectativas con comentarios negativos como ¡no te dolerá!; ya que pueden provocar que se asocie la visita al dolor

7. Plantearla cómo un momento divertido y una oportunidad de aprender cosas nuevas

8. Animarles a preguntar todas sus dudas y curiosidades, para que se sientan protagonistas de su salud bucodental

9. Acompañar la visita de su música favorita, para que puedan relajarse

10. Felicitarles por su buena actitud y su valentía: ¡Qué campeones!

En nuestra web, podéis encontrar material educativo en aprender sonriendo que les ayudará a comprender la importancia de una buena salud bucodental de forma divertida:

http://www.elrincondelaspequenassonrisas.es/aprender-sonriendo/pocoyo/

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