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Blog para compartir experiencias

Cepillos PHB Active Junior

El cepillado de los dientes en los niños es un caballo de batalla continuo en muchos hogares. Por mucho que odontopediatras y padres expliquemos a los niños la importancia del cepillado dental y las consecuencias de no realizarlo correctamente, día a día vemos en la clínica las dificultades que encuentran la mayoría de los padres para conseguir que sus hijos se cepillen adecuadamente los dientes.

Los cepillos eléctricos, teniendo en cuenta que para uso infantil tienen que tener el cabezal adaptado y reguladas las revoluciones, están indicados para niños a partir de 6 años. El uso de cepillos eléctricos nos ayuda a agilizar el cepillado dental y a mejorar la eliminación de la placa bacteriana, llegando incluso a alcanzar parcialmente los espacios entre los dientes y muelas, por lo que su uso puede ser ventajoso en muchos casos.

Además de la eficacia de su uso, la novedad puede ayudar a motivar al niño a cepillarse con más interés; realizando el cepillado con más frecuencia y durante el tiempo necesario. En cualquier caso, debemos tener en cuenta que un adecuado manejo del cepillo eléctrico también requiere un pequeño aprendizaje ya que su mala utilización puede producir igualmente un cepillado ineficaz e incluso nocivo.

Las pautas y recomendaciones sobre el cepillado eléctrico, son en la gran mayoría, las mismas que para un cepillado convencional. El cepillado se debe realizar tres veces al día tras las comidas principales. El cepillo o cabezal deberá ser renovado cada 3 meses para evitar el crecimiento de bacterias en su interior. Hasta los 6 años se recomienda usar una cantidad de pasta dental equivalente al tamaño de un guisante y con un contenido en flúor entre 1000 y 1450 ppm. (partes por millón). A partir de los 6 años la concentración de flúor aumenta a 1450 ppm. Hasta que nuestro hijo adquiera una buena destreza manual y realice correctamente el cepillado se recomienda, igualmente, que el niño se cepille los dientes bajo la supervisión de los padres y que cuando finalice el adulto “repase” el cepillado.

La principal diferencia es la técnica que utilizamos durante el cepillado. Al usar el cepillo eléctrico debemos eliminar los movimientos de barrido que realizamos durante el cepillado convencional y prestar atención a la adecuada colocación del cabezal del cepillo. Si nuestro hijo va a comenzar a utilizar un cepillo eléctrico es recomendable que su odontopediatra le explique cómo debe realizar el cepillado para así aprovechar al máximo las ventajas del cepillo eléctrico.

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  Después de tanto tiempo hablando en esta web sobre la higiene bucal de mis peques, he pensado que tal vez sería útil recapitular y enumerar algunos consejos que yo creo que a muchos papis y mamis les podrían resultar interesantes para poner en práctica. 1.- ¡Que te vean! ¡Da ejemplo! De la misma manera […]

Unos padres ayudan a su hijo a lavarse los dientes

 

Después de tanto tiempo hablando en esta web sobre la higiene bucal de mis peques, he pensado que tal vez sería útil recapitular y enumerar algunos consejos que yo creo que a muchos papis y mamis les podrían resultar interesantes para poner en práctica.

1.- ¡Que te vean! ¡Da ejemplo! De la misma manera que te imitan cuando comes, cuando te maquillas o cuando dices palabrotas, si te ven lavándote los dientes ellos también querrán hacerlo.

2.- Haz que sea un momento divertido. Elegid juntos el cepillo de dientes, que sea de su personaje favorito, del color que le guste e incluso con luces, pero siempre que cumpla las características que recomendamos hace unos meses aquí.

3.- Intenta crear la rutina. De la misma manera que le cuentas un cuento antes de ir a dormir o que os laváis las manos antes de comer, que el lavarse los dientes después de cada comida sea algo automático.

4.- Que en la medida de lo posible entiendan su importancia. Por qué es importante hacerlo y qué pasa si no lo hacemos, en su día también hablamos de muchos cuentos que podemos utilizar para hacerlo.

5.- Que se vean haciéndolo. Para que aprendan a realizarlo correctamente es importante que se vean a si mismos como lo hacen, así que lo mejor es delante del espejo encima de un taburete para que lleguen. En nuestro caso además lo hacen las dos al mismo tiempo para que sea más divertido y la pequeña imite a la mayor.

6.- Que poco a poco lo vayan haciendo mejor. Es cierto que muchas veces he comentado que lo que más me preocupaba es que fueran cogiendo la rutina pero también es verdad que un buen resultado es importante, así que lo que nosotros hacemos es primero te frotas tú y luego repaso yo (en el caso de la mayor) o te cepillo yo y luego lo haces tú (en el caso de la pequeña)

Vosotros seguro que tenéis algún otro consejo que compartir. ¿Qué nos decís?

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Una de las cosas que más me agobiaban cuando la bruja mayor empezó a lavarse los dientes era el tema de la pasta, concretamente que no se la tragara, y sobre todo que no le hiciera daño si lo hacía.

Al principio empezamos a lavarle las encías con una gasita, pero en el momento en que le salieron los primeros dientes, y teniendo en cuenta que ella ya comía lo mismo que nosotros, no me parecía suficiente y nos hicimos con el primer cepillo de dientes. Los primeros meses como ella lo que hacía era intentar imitarme y casi lo único que hacía con él era mordisquearlo. No utilizaba dentífrico sino que se lo daba sólo con agua.

Enseguida empecé a pensar que no era suficiente, a veces según lo que hubiera comido a mí me daba la sensación de que le olía mal la boca, también es cierto que fueron mis primeros meses de embarazo de la bruja pequeña y cualquier olor me molestaba, así que le compré su primera pasta de dientes.

He de reconocer que a mí los dentífricos infantiles no me gustan, ese sabor a fresa o a chicle me resulta muy empalagoso y si no me queda al final del cepillado ese frescor que da la menta o la hierbabuena es como si no me los hubiera lavado, pero claro… Para ellas es justo al revés, son esos sabores los que no les echan para atrás y además son los dentífricos con las características apropiadas para los peques.

Las pastas para adultos tienen demasiado flúor para los niños, es un elemento muy importante para evitar las caries, pero no es conveniente tragarlo, y todos sabemos que para los niños escupirlo es complicado, de hecho mi hija mayor es ahora con sus cuatro años y medio cuando empieza a escupir la pasta de dientes, pero lo escupe sin más, eso de coger agua, enjuagarse y echarlo para ella es imposible y la pequeña directamente lo traga. Así que es bueno utilizar las pastas infantiles ya que el contenido en este elemento es más bajo precisamente porque gran parte lo van a tragar.

Aunque es cierto que ahora ya no me preocupa mucho si lo tragan o no lo tragan, al principio no me hacía ninguna gracia y decidí como en otras ocasiones preguntar al pediatra (no le visito más de cuatro veces al año pero cada vez que voy llevo un listado de preguntas) y como es un encanto de hombre y un gran profesional, me tranquilizó explicándome la cantidad que tenía que ponerles en cada cepillado de una pasta recomendada para su edad, y desde entonces a la bruja pequeña simplemente le mancho el cepillo y a la mayor le pongo más o menos el tamaño de un guisante.

Hemos probado varias marcas y al final ellas se quedan con cualquiera que sepa a “fresa”, no sé si porque realmente les gusta más el sabor o porque simplemente es rosa… Y a vuestros niños ¿cuál les gusta?

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