• Momentos para Sonreír

  • Momentos para Sonreír

  • Momentos para Sonreír

Blog para compartir experiencias

Una de las mejores cosas que puedes hacer por la sonrisa de tu hijo es enseñarle unos buenos hábitos de salud bucal desde pequeño, empezando por cepillarse bien los dientes después de cada comida y especialmente antes de acostarse.

En torno a los tres años tu hijo ya estará preparado para empezar a lavarse los dientes él solito, aunque siempre debe contar con la supervisión de un adulto (aproximadamente hasta los siete/ocho años de edad). Es muy importante ser paciente,explicándole el proceso paso a paso tantas veces como sea necesario hasta que lo haga bien.

Debes acostumbrarle desde el principio a usar una técnica sencilla para que así le sea cómoda y no evite el cepillado. Se recomienda realizar una técnica circular, realizando movimientos circulares amplios primero en la parte de fuera de los dientes, la que se ve al sonreír, luego por dentro y finalmente en las muelas realizar movimientos de delante hacia atrás. Y recuerda: ¡no hay que olvidarse de las encías y la lengua!

La regularidad es esencial a la hora de formar un hábito. Procura acostumbrarle a cepillarse los dientes después de cada comida, y siempre antes de acostarse. También debes recalcarle muy bien que después de lavarse los dientes ya no se puede comer nada más.

A los niños les suele gustar imitar a los mayores, así que puedes motivarle con la idea de que ya es un niño grande y va a empezar a usar cepillo de dientes como sus papás. Puedes decirle que pruebe a imitar todo lo que haces: ponerte delante del espejo, abrir la boca bien grande, introducir el cepillo y ¡a cepillarse! Si tiene algún hermano mayor, puedes invitarle a que te ayude a enseñar al más pequeño. De esta manera, él también se esforzará por hacerlo bien.

Si conviertes la hora del cepillado en un juego conseguirás que tu hijo se lave los dientes de buena gana durante el tiempo que sea necesario, en lugar de verlo como una obligación a evitar. Para animarle puedes recurrir a algún video de dibujos animados, como el que ilustra esta entrada :)

Deja un comentario

¡Ha llegado el Ratoncito Pérez! ¿Sabes cuándo y en qué orden se van cayendo los dientes de leche? Te lo explicamos en este vídeo.

Deja un comentario

el primer cepillado

Como hemos visto en el artículo anterior, el primer diente suele aparecer alrededor de los seis meses de edad. Mantener una buena higiene bucal desde el principio, incluso antes de que erupcionen los primeros dientes, ayudará a prevenir problemas en el futuro, pero a esa edad tu hijo aún no está preparado para usar pasta de dientes.

Por eso, para empezar deberás frotar sus dientes y encías con una gasa humedecida en agua o utilizando un dedal de silicona una vez al día para empezar a adquirir hábitos.

A partir de los 6 meses cuando aparecen los primeros dientes, puedes seguir utilizando un dedal de silicona o cepillo de dientes infantil, repitiendo esta rutina dos veces al día.

Después de la erupción de las primeras molares (primeras muelas que aparecen), en torno a los 18 meses sin duda ¡ha llegado el momento de empezar a cepillarse los dientes! Al principio tendrás que hacerlo tú, ayudándole paso a paso para que aprenda. A partir de los tres años aproximadamente ya podrá encargarse él solito, aunque es necesario que un adulto le supervise para asegurarse de que lo haga bien.

A la hora de escoger el primer cepillo de dientes de tu hijo, es importante que el tamaño del cabezal del cepillo esté adaptado al tamaño de su boca y tenga una forma adecuada para facilitar el acceso a todos los rincones. Los filamentos deben ser suaves con los extremos redondeados para evitar cualquier daño en las encías La línea PHB Petit con Pocoyó tiene un diseño que cumple con las características anteriores. Además sus cepillos de colores y con muñecos, te ayudarán a despertar su interés por el cepillado. Recuerda cambiar el cepillo cada dos o tres meses para mantenerlo en óptimas condiciones.

En cuanto al uso de pasta de dientes, ésta también debe ser especial para niños, con una cantidad de flúor adecuada según la edad. En cualquier caso, ten siempre cuidado de que tu hijo lo escupa todo y se enjuague bien la boca después. Para evitar que se coma la pasta de dientes a escondidas (¡a algunos niños les encanta su sabor!), debes guardarla siempre fuera de su alcance. Recuerda que los enjuagues con flúor se aconsejan en niños mayores de seis años, cuando ya son capaces de enjuagarse y no tragarse el líquido.

Deja un comentario

¿Quieres ver nuestro vídeo "La primera vez"?