• Momentos para Sonreír

  • Momentos para Sonreír

  • Momentos para Sonreír

Blog para compartir experiencias

cepillarse los dientes: del amor al odio

Algunos niños se niegan en redondo a cepillarse los dientes, mientras que otros se los cepillarían todo el día porque les encanta el sabor de la pasta de dientes.

¿Cómo podemos enfrentarnos a estos extremos?

Si a tu hijo no le gusta lavarse los dientes, puedes intentar motivarle comprando un cepillo de colores y animado con sus personajes favoritos. La regularidad es muy importante a la hora de formar un hábito, así que acostúmbrale a cepillarse después de cada comida y más o menos a las mismas horas cada día. Una técnica sencilla ayudará a que el cepillado le resulte más cómodo. Enséñale acepillarse con movimientos circulares amplios primero en la parte de fuera de los dientes, la que se ve al sonreír, luego por dentro y finalmente en las muelas. ¡Que no se olvide de las encías y la lengua!

Una de las mejores formas de aprender es por imitación, así que intenta cepillarte los dientes con él todos los días. Puedes decirle que copie todo lo que haces:ponerse delante del espejo, abrir bien la boca, meter el cepillo y… ¡acepillarse! Si tiene un hermano mayor, puedes pedirle que te ayude.

Otra buena idea para cogerle el gusto al cepillo es ponerle música. Escoge una de sus canciones favoritas (que dure entre 3 y 4 minutos) y dile que se cepille los dientes sin parar hasta que se termine. Si quieres, puedes cambiarle la letra a tu gusto para recordarle los pasos del cepillado.

Sien cambio a tu peque le gusta lavarse los dientes a todas horas, puedes probara contarle una historia o cuento que justifique que el cepillo también tiene que descansar.  Aprovecha su motivación para enseñarle otras técnicas como el hilo dental: puedes empezar tan pronto como tenga dos dientes que contacten entre sí.

Para los amantes de la pasta, conviene recordar que hasta los dos años solo necesitamos manchar el cepillo. A partir de esa edad el tamaño de un guisante será suficiente, mientras que para mayores de 6 años deberás cubrir aproximadamente un tercio de los filamentos del cepillo.

 

Deja un comentario

¿Hada de los dientes o Ratoncito Pérez? ¡Conoce a los guardianes de los dientes en el mundo!

Ratoncito Pérez y hada de los dientes

Deja un comentario

Fuente: https://www.facebook.com/Arboldeloschupetesavila

Fuente: https://www.facebook.com/Arboldeloschupetesavila

El chupete acompaña a muchos niños durante los primeros meses… pero es mejor dejarlo antes de los dos años para evitar problemas de salud bucal. Se trata de un hábito que les resulta muy reconfortante, por lo que a veces resulta muy difícil “convencerles” para que lo dejen. Por eso, hoy queremos dar a conocer una costumbre que nos puede ayudar en ese sentido: el árbol de los chupetes.

La tradición del árbol de los chupetes es bastante reciente, ya que se inició hace unos 30 años en el parque de Skansen, Estocolmo. Los empleados de la limpieza del parque se encontraban un montón de chupetes perdidos, por lo que se les ocurrió la idea de colgarlos de un árbol a modo de decoración. Los padres empezaron a colaborar colgando los chupetes de sus hijos, para así convencerles de abandonar este hábito. La costumbre se hizo muy popular y empezó a extenderse por diferentes ciudades del mundo. En España podemos encontrar “árboles de chupetes” en Torremolinos, Sevilla, Logroño…

Usar un árbol de chupetes es una buena manera de animar a los niños a despedirse el hábito y tranquilizarlos. Podemos contarles un cuento para explicar el por qué de la costumbre, dejarle un dibujo o una nota o ir a visitarlo otro día para comprobar que está bien. También podemos aprovechar para inventar nuestro propio personaje al estilo del Ratoncito Pérez: ¿qué tal un Hada de los Chupetes?

Deja un comentario

¿Quieres ver nuestro vídeo "La primera vez"?